Los sentimientos de los niños ante una pérdida

Recapítulando…Tipos de pérdida

La pérdida física real de una persona es la pérdida principal que experimenta el niñ@. El significado de la persona para el niñ@ se sentirá en innumerables formas en toda su vida. Sin embargo, la muerte significa más que la pérdida de la presencia física de la persona. Las pérdidas secundarias o los cambios afectan al niñ@ de formas significativas. Entre ellas se incluyen:

  • Pérdida y cambio de su ser. Las personas se definen de muchas formas diferentes. La identidad, la seguridad en sí mismo, el sentido y la comprensión de la salud física, la personalidad y la función en la familia pueden cambiar a una persona con la muerte de alguien.
  • Pérdida y cambio de seguridad. El sentido de la seguridad emocional y física a menudo se ve convulsionado. Además, puede venir acompañado de un cambio en la seguridad financiera y el estilo de vida que se pueden sumar a los aspectos de la vida afectados por la pérdida.
  • Pérdida y cambio de significado. Es frecuente una reestructuración y reevaluación de las metas y los sueños de la vida. Además, l@s niñ@s y los adolescentes pueden reconsiderar y cuestionar su fe e incluso el deseo de vivir y la capacidad de recobrar la alegría.

Factores que afectan la adaptación a corto y a largo plazo de un niñ@ ante un divorcio

Una variedad de factores afectan la adaptación del niñ@ ante una pérdida . Entre ellos se incluyen:

    • Funcionamiento físico y emocional de los padres . Los niñ@s reaccionan ante la respuesta de los padres. Si el dolor y la tristeza, enojo y rabia abruman al padre o la madre, el niñ@ puede asustarse ante tanta emoción intensa. Del mismo modo, un padre o madre que niega el suceso puede confundir o limitar la propia expresión de tristeza del niñ@. Además, el niñ@ puede verse afectado por la disponibilidad física o emocional del padre o de la madre.
    • Características demográficas del niñ@ y de la familia, como la edad y la condición socioeconómica. La capacidad de los niñ@s para comprender el significado absoluto de una separación se ve limitada por la edad y la comprensión cognitiva del mismo suceso. Las familias también pueden verse más o menos limitadas en su capacidad de acceder a ayuda para las necesidades inmediatas y a largo plazo.
    • Personalidad y temperamento del niñ@. Los niñ@s tienen sus propios estilos individuales de funcionamiento y de enfrentar situaciones adversas, y en un momento de crisis, se pueden exagerar ciertas características y se puede apelar a ciertos recursos. Un niñ@ precavido o ansioso puede ser más temeroso durante un tiempo y un niño práctico puede comenzar rápidamente a restablecer una rutina.
    • Factores de riesgo preexistentes como enfermedad mental anterior o problemas sociales o de aprendizaje. A los niñ@s con otros problemas puede costarles más sobrellevar una separaciónn de sus padres, que a otros. Pueden tener más dificultad en entender o manejar los cambios de su vida o pueden tener menos habilidades sociales o relaciones sociales tensas con los pares, lo que les dificulta aprovechar las amistades que pueden servir de apoyo.
    • Estructura, funcionamiento y relación familiar. Todas las familias tienen un estilo particular para funcionar y relacionarse. Las que tienen un sistema abierto de comunicación y una cultura sólida ofrecerán apoyo y seguridad para los niñ@s. Las relaciones tensas, las peleas, los resentimientos o los conflictos existentes pueden interferir en la capacidad de la familia para unirse.
    • Calidad de la relación anterior. El tipo de relación compartida entre dos personas (especialmente del niñ@ con el padre o madre que se va)antes de la separación, afecta la forma en que se siente la pérdida y la recuperación emocional, los niñ@s pueden sentir la pérdida de un padre/madre cuando este se va , pero también pueden sentir arrepentimiento y culpa. Del mismo modo, un adolescente rebelde puede sentirse culpable por las palabras crueles que le dijo al padre o la madre en un momento de ira.

Respuestas: esperadas y expresadas por los niñ@s

Esperamos ciertas reacciones de los niñ@s cuando se enfrentan ante una separación de los padres y/o ante una pérdida en general. Su miedo, rabia, tristeza y culpa se relacionan con lo siguiente:

    • Capacidad para entender la situación(edad)
    • Preocupación por el bienestar físico y emocional de los demás
    • Deseo de proteger a los hermanos o a la familia (padre o madre con quien se quedó)
    • Reacciones ante los cambios de la vida en el hogar (horarios y rutinas)
    • Cambios en los roles y las expectativas
    • Sentimientos de ser diferente, estar solo o aislado
    • Sentido de injusticia
    • Preocupación por que lo cuiden y por el futuro

    Los niños expresan su dolor a través de lo siguiente:

  • Comportamiento
  • Emociones
  • Reacciones físicas
  • Pensamientos

Hay algunas formas previsibles con las que los niñ@s entienden y responden las pérdidas en diferentes edades.

¿Qué sucede  con los niñ@s pequeños?: Antes de los 3 años
Los niñ@s muy pequeños tienen poca comprensión de la causa una separación o pérdida, como la creencia de que las hojas se pueden levantar y volver a colocar en los árboles. Probablemente reaccionen ante la separación de una persona importante y ante los cambios en su mundo inmediato. Los niñ@s pequeños son curiosos por el lugar adonde van las cosas y les encantan los juegos de esconderse y reaparecer. Su angustia ante los cambios en su entorno después de una pérdida se manifiesta a través de lo siguiente:

  • Llanto
  • Búsqueda
  • Cambio en los hábitos de sueño y alimentación

Niñ¿@s en edad preescolar: de 3 a 5 años emocion
Con el lenguaje y el aprendizaje aparece el interés por el mundo y los niñ@s de esta edad tienen muchas preguntas, que a menudo repiten. Tratan de usar la información recientemente adquirida. Se concentran en los detalles del suceso, además tienden a personalizar la experiencia, tal vez percibiendo incorrectamente que la causa proviene de ellos. Para los niñ@s, el no ver a alguién tan frecuentemente como se le veía puede significar vivir bajo circunstancias diferentes. Aun cuando el niñ@ haya visto que se va esa persona pueden preocuparse por si esta  pasará hambre o frío, en donde vivirá o que comerá. Los niñ@s de esta edad tienen capacidad para estar tristes, enojados, temerosos o preocupados, y comunican estos sentimientos a través de lo siguiente:

  • Berrinches y peleas
  • Llanto
  • Apego
  • Regresión a comportamientos anteriores (como pesadillas, orinarse en la cama, chuparse el dedo)
  • Miedos de separación
  • Pensamiento mágico de que la persona puede reaparecer
  • Actuar y hablar como si la persona todavía  siguierá con el ritmo de vida normal que llevaba

Niñ@s en los primeros años de la escuela: de 6 a 9 años
Los niñ@s de esta edad tienen el vocabulario y la capacidad de comprender conceptos simples relacionados con gérmenes y enfermedades. Existe una fascinación por los detalles concretos como forma de organizar la información. Tienen un sentido de la importancia y de los factores que contribuyen a la salud y la seguridad personal. Aun así, sus emociones y la comprensión pueden ser incongruentes. Por lo tanto, vemos sus creencias menos sofisticadas como creer en el poder de que sus propios pensamientos pueden provocar cosas malas. Algunas veces imaginan y personifican el suceso, suponiendo que alguién provoco el conflicto y la separación: otra apareja o relación del padre/madre. Probablemente manifiesten lo siguiente:

    • Ira
    • Negación
    • Irritabilidad
    • Autorreproche
    • Fluctuaciones en el estado de ánimo
    • Retraimiento
    • Comportamientos anteriores
    • Problemas en la escuela como evasión, dificultad académica, falta de concentración

Niñ@s en los años medios de la escuela: De 9 a 12 años

A los 9 o 10 años, los niñ@s han adquirido una comprensión madura de una pérdida. De manera general saben que: (1) será  un estado permanente; (2) no se puede revertir;  en el caso de una muerte además lo anterior, los niñ@s también saben que:  una vez que te mueres el cuerpo ya no puede funcionar; les sucederá a todos en algún momento; les sucederá a ellos. Esta comprensión adulta puede estar acompañada de respuestas adultas como tener un sentido de responsabilidad, sentirse diferentes, proteger a otras personas que se han visto afectadas, pensar que ciertas emociones son infantiles o que deben aparentar estar bien. Las reacciones más comunes son las siguientes:

 

  • Llanto
  • Agresión
  • Nostalgia
  • Resentimiento
  • Aislamiento, retraimiento
  • Trastornos del sueño
  • Represión de emociones
  • Preocupación por la salud física
  • Problemas o disminución del rendimiento académico

Elaborado por:

Lic. Berenice Candia Ramírez

Terapeuta Infantil

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